martes, 17 de junio de 2014

Pequeñas cosas que me hacen feliz

Y se acabó. Hoy por fin he hecho mi último examen del curso y así he celebrado mi comienzo de vacaciones. Cerveza en mano en mi rincón favorito del mundo con una puesta de sol y el sonido del mar de fondo. 

Ha sido un curso bueno. No he tenido muchas subidas y tampoco muchas bajadas. Me he mantenido en mis trece, aunque sí es cierto que he notado un cambio. Me he visto más madura, en todos los aspectos. Más trabajadora que los dos años anteriores, yendo a todas y cada una de las clases. 

Es cierto que el primer cuatrimestre fue como los otros anteriores, pero este segundo... La recompensa a horas de estudio se han visto reflejadas, con todas las asignaturas aprobadas y tres notables bien a la vista. No sabéis que satisfacción me entraba en el cuerpo cada vez que veía una nota nueva. Nunca me había pasado estar tan pendiente de la plataforma en las que nos colgaban los resultados. Y no sabéis la rabia que me da saber que, si hubiera aprobado las del primer cuatri, llevaría de vacaciones desde el 29 de Mayo. Pero no me voy a quejar, podría haber sido peor.

Sé que tengo una nueva nota puesta, pero hoy tenía claro que no quería saber nada del mundo. Que iba a disfrutar de un 17 perfecto en el que poder decir "tengo todo aprobado" (por el momento).

Más que las respuestas del examen, tenía claro lo que iba a hacer esta tarde. Me merecía un descanso, respirar hondo y decir: soy libre. Último capítulo de Juego de Tronos y esperar a que empezara a ponerse el sol. No había otra manera de acabar el día de hoy y empezar el tan esperado verano (aunque aún no haya llegado). 

No tengo mucha idea de cómo será este verano de 2014, ya que la vida me está enseñando que puede pasar lo que menos te esperas. Sólo tengo ganas de pisar la playa, tomar el sol, salir con mis amigos, descansar... Ganas de que llegue Agosto y volver a pisar tierra italiana, conocer nuevas ciudades que harán que me enamore un poquito más de ese país que me trae loca. 

Pero de momento, voy a disfrutar de las cosas que tengo aquí y ahora. No puedo sentirme más privilegiada por vivir donde vivo. Estas son las pequeñas cosas que me hacen feliz. Muy feliz.



sábado, 14 de junio de 2014

So won't you fly with me?

¿Alguna vez os ha entrado ese no sé qué por hacer algo? Pues hoy me ha dado por ahí. 
Siempre me ha gustado viajar, y sueño demasiadas veces con irme lejos de aquí y encontrarme a mí misma en otro país.
No es que haya viajado mucho, y tampoco he visto tanto mundo si tenemos en cuenta que repito cuando puedo de localidad. Pero algún que otro viaje ya he hecho y, aunque en algunas ocasiones no he visto demasiado del lugar donde me encontraba, puedo decir que he pisado diferentes tierras con estos pies de la talla 38.
Lo que quiero es dejar plasmado en algún lugar mis vivencias, sin profundizar demasiado en aspectos personales y centrándome más en lo vivido y visto fuera de Sopela(na).
Puede que hable de Bilbao, capital de Vizcaya y ciudad que se encuentra a 20 minutos en coche desde mi casa. Puede que hable de Vitoria, ciudad que me está viendo crecer académicamente (y no tan académicamente). No hablaré mucho de mi pueblo, ya que consta de 5 casas y está en mitad del monte. Pero sí que hablaré de mis viajes más preciados, aquellos que se alejan más de tres horas de aquí. Barcelona, Madrid, Toledo, Granada, Málaga, Tenerife... Y mis tres viajes predilectos: doble check en Roma y única estancia en Londres con su fugaz visita a Oxford. 
De algunos tengo escritas cosas, fotos de casi todos ellos, pero sobre todo tengo un cuaderno bitácora para mis viajes en el extranjero. 
Supongo que me ha dado por esto porque en menos de dos meses vuelvo a irme. Este año tenía pensado escapar a Roma una semana, sin más compañía que la mía. Pero, aunque mis planes de encontrarme tendrán que esperar a una nueva oportunidad, vuelvo a Italia para conocer nuevos lugares y enamorarme un poquito más.
Es por esto que empiezo un nuevo proyecto, íntimo y concreto, quizás algo ambicioso y ligeramente fantasioso. Pero es algo que me apetece hacer. 

So, won't you fly with me?


domingo, 1 de junio de 2014

Ederragorik ez dago

Hurrengo sarrera euskaraz idatzi beharko nuke... Baina, egia esanda, gazteleraz hobeto idazten dudala badakit, ta sentitu dudan guztia modu hobe batez azaltzeko hizkuntz hori erabiliko dut.
Hoy ha sido un día que tenía que haber disfrutado con mis dos petardas. Esas dos personitas con las que empecé a ir a los Ibilaldis, con las que empezó una costumbre y una manera diferente para disfrutar de un idioma que es de nuestra tierra y que, desgraciadamente, se está perdiendo.
Aquellas con la que estuve tres años atrás en uno de los mejores ibilaldis que he vivido. Nuestro último Ibilaldi culminó con el concierto de Esne Beltza, grupo que descubrimos en el KMK de 2010. Desde entonces no he podido parar de escucharles, y no se me queda la boca pequeña al decir que es mi grupo favorito.
Hoy, ellas tenían que haber estado a mi lado bailando, gritando, cantando, bebiendo incluso, en ese concierto tan esperado. Hubiera sido la mejor manera de que las "Que te peten!" volvieran a sus andadas de adolescencia: un Ibilaldi con un grandísimo concierto. Y, aunque en un principio el destino estaba de nuestra parte, finalmente no ha podido ser. Sólo yo he acudido a una cita tan importante. Plantada con nuestra camiseta oficial, con la sudadera por encima, las uñas rojas y el vaso azul, he vuelto a esta fiesta que tanto significa para mí. 
No veía la hora de ir al concierto deseado desde hace más de un año. Me da rabia haber llegado diez minutos más tarde, pero esa espinita me la quita el hecho de que en la erromeria han cantado muchas de sus canciones. Íbamos subiendo hacia la cumbre más alta (el que algo quiere, algo le cuesta), y cuando he oído de fondo a Xabi, he empezado a correr con dos amigas hacía nuestro destino. Nos hemos metido entre el mogollón de gente, como se tiene que vivir este tipo de conciertos. 
Primeras canciones, primeros rayos de sol, y muchas emociones mezcladas. Tanto que en mi cara se reflejaba una sonrisa y mis ojos estaban a punto de llorar. Porque sí, estaba emocionada: de manera positiva y "negativa". Positiva porque por fin estaba ahí, entre la gente dándolo todo en el concierto de Esne. "Negativa" porque ellas no estaban conmigo para disfrutarlo. Pero he hecho todo lo posible para que estuvieran conmigo en la distancia, mandándoles vídeos, fotos y notas de audio. 
Pasodoble, Gotti!, Eskuekin, Zapato azule y mis emociones iban en aumento. Bailando, brincando, pasándolo en grande como hacía mucho que no lo pasaba. Pero entonces, ha llegado. Empieza a sonar "Gogoak" y no puedo evitar las lágrimas, como tampoco pude evitarlas en el concierto de Portugalete hace unos años al abrazarlas. Ahí estaba esa canción que tanto me recuerda a ellas, pero en esta ocasión no podía abrazarlas. Empiezo a grabar la canción sin dejar de llorar, y es entonces cuando mi amiga Olatz ha venido para cantar conmigo y darme el ánimo que en ese momento necesitaba. Llorar y sonreír a la vez no es algo difícil cuando la música está de por medio. Sigue el concierto y había veces que alguna lagrimilla seguía recorriendo mi cara sin poder evitarlo y con risas entre medias. No quería, pero el final ha llegado. Al menos tengo por seguro que iré al próximo concierto (si me es posible, claro).
Sólo puedo decir GRACIAS. Gracias por sacarme una sonrisa sincera. Por hacerme disfrutar tanto en tan poco tiempo. Porque esperar un año ha merecido la pena sólo por vivir ese momento de absoluta felicidad. Porque sí, he sido totalmente feliz. Porque en lo que ha durado el concierto no he pensado en nadie, ni en los exámenes, ni me he rayado por nada. Simplemente he disfrutado del momento. Ya necesitaba una dosis de este tipo. Que me subiera a lo más alto y me dejará por las nubes un rato largo. Porque gracias a vosotros, Xabi y compañía, tengo ánimos para aguantar lo que queda de exámenes de la uni. Tengo alegría más que suficiente para lo que queda de día y para que me dure hasta vuestro siguiente concierto. No sabéis las ganas que tengo de ir acompañada de mis QTP y disfrutarlo con ellas.
Eskerrik asko berriz ere, Esne Beltza, kontzertu bakoitzean zoriontasunez betetzen nauzuelako. Munduan ederragorik ez dago.