Casi las doce de la noche y yo tengo que escribir lo que siento, que no es poco, como siempre hago cuando algo bello me toca el alma. Y es que así ha sido.
Qué puedo decir... No soy objetiva con los musicales, y menos cuando el vello se me pone de punta y me hormiguea el estómago. No habían pasado ni cinco minutos cuando eso ha sucedido. Ni siquiera el título de la película había hecho acto de presencia. Y cuando lo ha hecho, dios bendito, yo ya estaba perdida. Se avecinaba un film que iba a ser catapultado a mi top de películas favoritas.
Dos historias que se cruzan para contarnos los entresijos de aquellos que sueñan y apuntan alto, sin importar lo muy idiotas que puedan parecer en su cometido. Dos historias que se cruzan entre escenas que evocan a otras películas de culto, a musicales que, quiera o no, me tocan de cerca. Inevitable no tener en la memoria ese "Americano en París" que me trae por el camino de la amargura, pero que tanto me gusta por el arte que entremezcla.
Qué decir de la fotografía. Yo no soy de las que ven una película y se para a observar todos los detalles; simplemente me dedico a disfrutar. Cuando estudiamos cine en la carrera sí que me dio por fijarme en aspectos más técnicos, pero con el tiempo perdí esa costumbre. Con esta maravilla ha sido imposible.
Ha sido imposible no darme cuenta de que el color azul, rojo y amarillo predominaba en el personaje de Emma Stone. Ha sido imposible no fijarse en los contrastes de luz. Y qué decir de las escenas en las que la puesta de sol enmarca un momento preciso acompañado por una banda sonora que no puede hacer otra cosa mas que enamorar.
Me dijeron que podría llorar. He ido cargada de paquetes de pañuelos porque me conozco, y la música ejerce un maldito poder sobre mí que no soy capaz de controlar. No lo negaré, me he emocionado varias veces y mucho durante el tiempo que ha durado; pero ninguna lágrima ha caído. Pero el THE END, esas dos palabras y seis letras que cortan la ensoñación para devolverte al mundo real, esas, sí que han conseguido ponerme un nudo en la garganta. ¿Por qué? Porque no quería que terminase. Puede ser que en algunas partes me haya puesto a pensar: "¿Cuándo acabará?", no por que me aburriera, sino porque quería saber como acabaría la historia de Sebastian y Mia. Llamarme romántica, pero quería un final feliz.
Y el final... No sabría describirlo. A medida que avanzaba mi cabeza pasaba del "¡Sí!" al "Noooo, no puede ser" con una rapidez vertiginosa. Disfrutaba con la música y me dejaba llevar por la imagen. Sin quererlo ni beberlo se ha terminado y yo me he quedado ahí, mirando a ese infinito que resulta finito gracias a la pantalla. No sabía qué hacer. Llorar, reír. Estaba en un estado onírico sin poder procesar todo lo que había sentido.
Lo único que sé es que mientras los minutos corrían, yo sólo podía pensar una cosa: necesito esta película en mi vida, pero necesito aún más la maravilla de banda sonora que tiene. Chapó por el compositor.
Probablemente no soy nada objetiva, ya que los musicales me apasionan. Y probablemente también haya gente a la que no le guste o no le vaya a gustar la película. He tardado en ir a verla, y he tenido que aguantarme las ganas de escuchar la banda sonora íntegra ni sé el tiempo. Pero todo lo bueno se hace esperar, y ahora la voy a disfrutar todo lo que pueda.
Por eso, si me lo permitís, os animo a que le deis una oportunidad. No os aseguro que os vaya a gustar, porque como se suele decir "para gustos están los colores". Tampoco quiero que tengáis mucho en cuenta lo que digo, porque al fin y al cabo, es mi opinión y cómo lo he vivido. Así que si después de leer esto tenéis las expectativas muy altas, a mí no me culpéis. Hacerlo a mi corazoncito, que ahora mismo anda perdido entre notas de jazz y pasos de claqué.

Inevitablemente, esta película hace que la banda sonora te entre en vena! Yo me pasé varios días canturreando "City of Stars" y eso que solo me sabía dos versos.
ResponderEliminarLa película es una oda a muchas cosas, a la música, a la escenografía, a los colores... en fin, a mi me encantó. Y el final ciertamente nos saca de esa ensoñación, no solamente cuando aparece aquel "The End", sino por esa dosis de realidad que se nos ofrece, enmarcada en un mundo casi onírico.
Yo también escribí una entrada sobre la peli, analizando un poco la historia que cuenta ;D
Un saludo muy grande!!
http://lachicadelahoradelte.blogspot.com.es/2017/02/la-ciudad-de-las-estrellas.html