Hoy ha sido mi cumple.
Ha sido raro, no os voy a mentir. Venía de una semana regulera, con muchas malas noticias, con ataques de ansiedad cuando no venían a cuento. Y si a eso le sumamos que he cumplido 29 años, con lo que conlleva tener un 9 en mi edad o en el propio año que vivamos (el resumen es: no me gusta el número 9), que es mi último año de la veintena... Que he cumplido los veintitodos. Pues apaga y vámonos.
He amanecido amargada, tal y como suena, después de haber estado despertándome cada hora desde las seis de la mañana hasta las diez que me he cansado. No soy persona de mañanas, lo siento. Solo soy persona de mañanas cuando me tengo que levantar para ir de viaje. Es lunes, y ha llovido. Así que si le sumamos todo lo anteriormente mencionado, os podéis imaginar. Pero no hay nada que a esta tauro rematada no se le pasa con comida. Y ahí hemos ido.
Ama y yo hemos ido a la cafetería de siempre. Un colacao y un croissant de jamón, queso y huevo. Buenísimo. Y ahí ha sido cuando ama le ha dicho al camarero, que es más majo que las pesetas y un salao de cuidao, que era mi cumple. Y se ha enterado todo el bar, claro. Como para no hacerlo, se ha puesto a gritar "ZORIOANK DEBORAH! ¡EH, FELICITARLE QUE ES SU CUMPLE!". Y yo, con toda la vergüenza del mundo, roja a más no poder (benditas sean las mascarillas en estos casos), pasando por todo el establecimiento para ir a recoger lo que faltaba del desayuno. No sé cuánto tiempo hemos estado allí, pero si no ha repetido 5 o 6 veces que era mi cumpleaños, y les decía a los allí presentes que me felicitasen.
Cuando hemos llegado a casa ha sido el momento de ponerme a leer los mensajes que me han ido mandando a lo largo del día tanto familiares como amigos. Me han hecho llorar algunos de los mensajes. La misma persona de siempre no podía faltar con su precioso mensaje, con el que solo leer la primera frase ya ha hecho que se me saltasen las lágrimas. Llamada de mi tía Loida, de mi abuelo, de mis primos y de otra tía mía.
Comida china para comer en casa con Loida y ama, y tarde de Juego de tronos. Más mensajes de gente que me quiere o aprecia. Visita y entrega del regalo de mi familia de la universidad a media tarde. Visita de mi amiga Natalia e Iñigo, y Olatz por vídeollamada. Yo, que no esperaba ver a nadie hoy y estaba triste por ello, me han sorprendido. Y me ha hecho muy feliz.
Qué bonito es sentirse querida. Qué bonito tener gente que te sorprende. Qué bonito que te quieran, y que lo hagan bien.
A lo largo del día me he dado cuenta que, de alguna manera, hoy es un día capicúa. Porque hoy es el día que la chica del 92 cumplió 29 años. Y me encanta.
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