El año pasado ya leí esto que, a mi parecer, resume y de buena manera lo que todos los de mi quinta estamos pasando.
Ya hemos pasado esa barrera de las dos décadas, de esos diez años en cada pata que marcan la diferencia. Hace años que dejamos de ser teenagers para ser adultos; aunque hace tiempo que nos sentíamos (o creíamos) mayores.
De todo lo que pone, hay algunas partes con las que me siento identificada, a saber:
- Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudios, etc…
- Dato importante de Deb: Ya lo predije en su día, hablando con mi amiga y vecina en las escaleras una tarde cualquiera.
- Cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para conversar un rato.
- Dato importante de Deb: Hace poco que he empezado a tomar cerveza. La edad, supongo.
- Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor.
- Dato importante de Deb: Con lo que yo lloro, pero la razón que tiene. De esto que sé que tengo ganas de llorar, y no me sale.
- Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeña billetera.
- Dato importante de Deb: Jaias de verano, no cuentan. Es gratis-free y no tiene nada que ver con las discotecas. En cuanto al dinero, ¿eso se come?
- Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no.
- Dato importante de Deb: AAAAAMÉEEEN.
- A veces te sientes genial e invencible, y otras… con miedo, solo y confundido.
- Dato importante de Deb: Inserte aquí el comentario anterior.
- De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando y de saber conservar bien el presente porque será tu única compañía en el futuro.
- Dato importante de Deb: Párate a pensar, ¿cuántas veces has recordado aquellos viernes por la tarde en los que quedabais en el mismo sitio para hacer lo mismo de todos los fines de semana? Pues eso, que es una putada.
Y voy a parar, porque al final voy a destripar todo lo que dice y a mi no me gusta hacer de spoiler.
En resumen, que todo lo que dice es verdad. Puede que discrepe un poco en eso de emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido. Perdona, querido o querida escritor/ra, pero... ADORO hacer el idiota. Aunque haya momentos en los que me de vergüenza, ya sea propia o ajena (porque realmente tengo muchísima), hacer el idiota libera y elimina el estrés.
Estoy a dos días de cumplir 22 años, y hace unos cuantos años no tengo ganas de celebrarlo. ¿Para qué? Como dice mi aitite: es un día más. Hace tiempo que me siento mayor, y no me gusta. Maldigo el momento en el que siendo cría dije: "Quiero cumplir los 18 años para poder conducir". Ilusa y tonta. Hace cuatro años que soy mayor de edad, y se me han pasado como un suspiro.
Llega un momento en la vida en el que sin darte cuenta has pasado de ser una cría de 14 años con aparato a una mujer (o intento de ello) que quiere encontrar su lugar en el mundo. Quién pudiera volver a los tiempos en los que una decisión difícil era la de ponerle nombre al Nenuco que cuidabas como si fuera tu propia hija.
En definitiva, y para finalizar con mi pequeña depresión pre-anual, espero que lo que dicen sea verdad. Que los "veintitantos" sea la mejor época de mi vida, en la que ría, llore, viaje (por dios, sí, quiero viajar mucho) y me vuelva loca si me da la gana. Porque, si no hago locuras ahora, ¿cuándo las haré? No estoy tan alejada de esa adolescente que soñaba a lo grande, y tampoco quiero perderla.
A dos de 22 os digo: cueste lo que cueste, voy a disfrutar de esta etapa de mi vida.
Síndrome de los "veintitantos": http://futyan.com/archives/8269
No hay comentarios:
Publicar un comentario