¡Sí!
¡Por fin! Por fin puedo decir... ¡HOLA VERANO! Ha costado más de
lo normal pero ahora empieza lo bueno. Empieza la mejor época del
año, esa en la que el sol resplandece y te dejas caer por la playa
para tostarte bajo tu colega Lorenzo. Esa en la que te levantas
temprano para aprovechar el día, absorbiendo el calor del sol,
inundándote de su positivismo. Época en la que te crees capaz de
todo porque te sientes llena de vida. Tiempo en el que crees que las horas son eternas y puedes cumplir todos los sueños
que has ido acumulando en tu almohada durante todo el año. Época en
la que coger la bici y echar millas mientras te ríes con tus amigos
cantando cualquier canción tonta que te haga feliz es
uno de los mejores planes que podrías tener para ese día. Temporada en la
que las fiestas son tu plan de noche y aguantas hasta el amanecer,
que ahora sale antes para brindarte su calor. Ese tiempo en el que
duermes más de día y en la playa que de noche en tu cama. Tiempo en
el que te encantaría dormir en una campa, bajo la luz de las
estrellas maravillandote de la naturaleza y disfrutando del caluroso
clima. Tiempo en el que ver un amanecer en la playa con la compañía adecuada puede ser uno de los recuerdos más maravillosos del verano. Tiempo en el que la gente tiene más ganas de enamorarse, o al
menos, pasárselo genial. Tiempo en el que sueñas con ese amor de
verano, como sucede en cualquier película americana. Tiempo de irte
de vacaciones, da igual con quién y a dónde. Simplemente, alejarte de
tu rutina y vivir nuevas aventuras. Hora
de olvidarte de todos los problemas, de liberarte de todas las
rayaduras que te han traído por el camino de la amargura durante
muchos meses. Hora
de reírte hasta que duela, y que si se llora, que sea de la risa. Hora de mandar a todo el mundo a tomar por culo y
sonreír a la vida. Tiempo de hacer locuras sin que
nadie entienda. Y, por qué no, tiempo de ser feliz :)

No hay comentarios:
Publicar un comentario