lunes, 7 de enero de 2013

Shall we dance?

He tenido un sueño maravilloso. De esos que al despertarme me han dibujado una sonrisa en la cara.
Estaba yo en un centro comercial, esperando junto con Imanol a que mi madre viniera. Me encontraba apoyada en una columna enfrente de un escaparate, cuando veo aparecer a dos chicos con traje. Ambos rubios, y con una pinta de pijos repelentes/creídos que no podían con ella. Es inevitable que mire a Imanol y rodar los ojos; parece que no es la primera vez que les he visto.
Lo bueno viene cuando el más alto de ellos empieza a colocarse la corbata, y el otro está parado enfrente mío, tendiéndome su mano. Yo alzo la deja y al final, la cojo. El pobre me daba lastima, que le voy a hacer. Cual ha sido mi sorpresa que me ha cogido y nos hemos puesto a bailar, sorteando a toda la gente que pasaba por allí. Cuando hemos terminado de bailar se ha ido con el otro pimpollo a saber dónde. Y yo me he quedado en el sitio con una sonrisa en la cara. ¿Qué le voy a hacer? Me encantan esos bailes.
Después, he bajado andando. Y, para colmo, oigo que alguien viene por detrás. Quién sino los dos chicos de antes. Pero esta vez el dúo tiene un nuevo amigo. El alto viene cantando "Shall we dance?" mientras bailotea a mi alrededor. El nuevo amigo, el más bajito me dice: "Estabas destinada a conocer a los Niatragas".
Entonces me he despertado. No sé a que ha venido el sueño, ni que diantres es "Niatragas". Sólo sé que me he levantado con muy buen ánimo, con la sonrisa en la cara y con la canción de "Shall we dance?" en la cabeza. Que sepáis, ha sido una mañana increíble. Y espero que se repita, mañana sí, mañana también.

No hay comentarios:

Publicar un comentario