No sé cuando, los Mayas decidieron aburrirse de escribir el calendario. No sé cuando y, sobre todo, a quién se le ocurrió decir que el mundo terminaría en ese día (veáse 21 de diciembre de 2012).
Pues bien, estamos a día 20 de diciembre de ese mismo año, y son las 23:44. Me queda menos de un cuarto de hora, supuestamente, de vida. Así que, aquí estoy yo escribiendo.
Escribo esta entrada para "despedirme". Me despido de todos vosotros, los que vivís cerca de mi. Esas personas a las que veo diariamente, que comparten conmigo horas interminables de asignaturas infumables. También están esos que están cerca, pero sólo les ves cuando quedáis para tomaros algo en cualquier parte. Luego está la familia, esa que ves de vez en cuando, en las visitas o en las comidas familiares, así como en el pueblo. Luego están los amigos, benditos amigos. No les ves mucho porque los horarios, los exámenes y la propia universidad os aleja. Pero oye, que cuando os juntáis, lo hacéis y bien. Pero, a pesar de todo, también hay personas que no están a diario en tu vida, aunque tú si te acuerdes de ellos. Y como no acordarme de esas personas que ya no están porque pasaron a mejor vida (o al menos, a un estado de paz inimaginable para los vivos).
Así que, aquí estoy. Escribiendo esto mientras me acuerdo de todos y cada uno de vosotros, estéis o no en mi día a día; así como en todo lo que he vivido con vosotros en estos 20 años de mi corta o larga vida, según como se mire.
Gracias a todos, por los buenos o los malos momentos, porque han condicionado mi forma de ser. A esas personas que han reído conmigo, me han regalado su más sincera sonrisa y a las que me han limpiado las lágrimas. A esas que me han dado ánimos cuando más lo necesitaba y a esas personas que me han hundido sin querer (o queriendo). Gracias a las personas que me han dado todo su amor, en la distancia y la cercanía. A esas personas que me han llamado para contarme que se han liado con el chico o chica que le gusta, para contarme que les han roto el corazón o que están más borrachos que nadie. Gracias a esas personas que me han abrazado al saludarme y al despedirse de mi. A esas personas que me han invitado a chupitos de fiesta sin siquiera conocerme, a los que me han obligado a salir de fiesta y a los que me han organizado la mejor fiesta sorpresa por mi cumpleaños. Gracias a las personas que han hecho de un final de año algo maravilloso, con su comienzo incluido, aunque no ha sido este año precisamente. A esas personas que cuentan conmigo y yo cuento con ellas, así como las personas que contaban conmigo como yo lo hacía con ellas, y me encantaría que siguiera siendo así aunque no lo es.
Gracias. Gracias a todo el mundo que se ha cruzado en mi camino, para bien o para mal. Gracias por hacerme reír y romperme el corazón de una manera u otra. Gracias a todos por quererme por como soy, con mis rarezas y mis venas psicóticas de bipolaridad. Gracias por dejarme compartir vuestras vidas conmigo. Gracias por ser como sois, y por hacerme ser como soy.
A todos vosotros, GRACIAS por hacerme sentir viva. Sólo una cosa más. A pesar de lo bueno, lo malo, lo mejor y lo peor...
Os quiero.

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